Las patillas funcionan como un puente visual. Unen el corte, la barba y la estructura del rostro, y su impacto es mucho mayor de lo que parece. En patillas en hombres, un pequeño ajuste puede cambiar por completo la percepción del corte.
La relación entre patilla y forma de la cara es directa:
En rostros alargados, las patillas demasiado largas acentúan la verticalidad.
En caras redondas, una patilla recta y bien definida ayuda a estilizar.
En rostros cuadrados, las patillas suaves equilibran facciones marcadas.
Además, las patillas en hombres transmiten actitud. Las más largas suelen asociarse a estilos clásicos o vintage. Las más cortas, limpias y degradadas comunican modernidad, orden y precisión.
Y aquí la pregunta clave en barbería: ¿cómo puede un simple cambio de patilla transformar un corte entero? Exacto. Muchísimo.
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